Claves del coaching corporativo

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El coaching es una disciplina relativamente nueva que busca ayudar en el desarrollo personal y profesional. Como consultora informática nos interesa ahondar en el tema para responder a una serie de preguntas. Por ejemplo, ¿qué aporta al ámbito de la empresa? Entre otras cosas, puede ayudar a mejorar la capacidad de comunicarse de forma efectiva, a alinear a los equipos con las metas de la marca o a desarrollar la inteligencia emocional. Todos estos aspectos se pueden potenciar en la cultura empresarial a través de procesos de coaching.

Claves del coaching corporativo

  1. Homogeneizar los objetivos personales de los trabajadores con los de la empresa. De este modo, se facilita la auto realización de los primeros.
  2. Excelencia en la comunicación. La comunicación es una de las grandes áreas de mejora dentro muchas organizaciones. En este campo, el coaching puede dar buenas respuestas y mostrar nuevos caminos.
  3. Desarrollo de la Inteligencia Emocional. Los directivos deben ser capaces de articular mensajes que resuenen en la realidad emocional de los equipos.
  4. Pensamiento sistémico. Para que cada integrante de la empresa entienda las consecuencias de su participación. Se desarrolla entre otras cosas un mayor sentido de pertenencia.
  5. Aprendizaje continuo. Los eventos han de ser vistos como oportunidades para el desarrollo de determinadas habilidades. Se trata de cambiar paradigmas.
  6. Potenciar la responsabilidad personal.
  7. Generar confianza.

El coaching empresarial es un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo para maximizar el potencial personal y profesional. Busca ampliar capacidades y fortalezas, mejorar la satisfacción laboral, optimizar los procesos de toma de decisiones o aumentar la autoconfianza.

A nivel empresarial, se trata de fidelizar el talento de las compañías, de impulsar la creatividad y la innovación de los equipos. En definitiva, de potenciar el rendimiento de las empresas.

Cómo aplicar el coaching empresarial

Ha de primar la claridad y haber feedback, es decir, que se dé un correcto intercambio de información entre empresa y empleados. Otro ingrediente clave es la empatía. El coach tiene que saber reconocer los miedos, esperanzas o desafíos de las personas que participan en las dinámicas de coaching corporativo.

En Imagar te recordamos que ha de prevalecer siempre la confianza para que el trabajador pueda sincerarse y mostrar sus verdaderas preocupaciones al profesional. Como no, todo ha de ser confidencial.

El coaching empresarial no tiene una duración determinada de antemano. Todo depende del ritmo de cada persona. Por eso hay que adaptarse a las circunstancias y capacidades de los participantes. Se ha de reforzar la autoestima del asistente y resolver las dudas que puedan aparecer a lo largo del proceso.

Hoy en día podemos hablar de varios tipos de coaching empresarial, que son:

  • Ejecutivo: enfocado al desarrollo del individuo y su papel en la organización. Busca potenciar capacidades para que aporten más a la empresa.
  • Laboral y personal: el primero se dirige a las personas que han perdido la motivación en la compañía. En cambio, el coaching personal va más allá del ámbito profesional y pretende ayudar a los trabajadores a encontrar motivaciones, aspiraciones y metas más personales.
  • De liderazgo: para los ejecutivos que quieren convertirse en líderes de un proyecto empresarial. Para aprender a inspirar, guiar o motivar.
  • De equipos: fortalece los lazos entre los empleados y fomenta el compromiso entre los miembros. Sobre todo, en las etapas más inestables de una empresa.
  • De innovación: la creatividad y el talento son vitales para destacar en el mercado.
  • Organizacional: si una empresa cambia constantemente, un líder debe aportar recursos y herramientas para organizarla. Este coaching busca perfeccionar el talento y la actitud de los directivos, mejorar sus habilidades y la forma de comunicarse con el equipo.
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