Software a medida vs. software estándar: descubre cuál necesitas
Hay empresas que terminan trabajando como quiere el software, cambiando procesos, buscando soluciones alternativas, haciendo malabares con varias herramientas… Finalmente acaban diciendo aquello de: “Bueno, es que el programa funciona así”. Pero, por suerte también hay empresas que necesitan justo lo contrario: que la tecnología se adapte a su forma de trabajar.
Aquí aparece una de las dudas más habituales cuando toca elegir una solución tecnológica: ¿software estándar o software a medida?
El software estándar tiene una ventaja evidente
Un software estándar ya existe, está desarrollado y normalmente puede ponerse en funcionamiento en menos tiempo. Además, suele incorporar muchas funcionalidades que una empresa puede necesitar desde el primer momento. Por todos estos motivos, para determinados negocios, esto es más que suficiente.
Si el software encaja razonablemente bien con los procesos de la empresa y cubre sus necesidades, no tiene demasiado sentido complicar las cosas.
Los problemas llegan cuando se necesitan cosas como:
- Hacer una parte diferente
- Desarrollar otros programa a medida
- Demandar funcionalidades personalizadas
Cuando estos y otros “peros” empiezan a acumularse, quizá haya que plantearse otra opción.
Software a medida: Cuando el software empieza a quedarse pequeño
Una empresa puede crecer, puede que cambien sus procesos o tengan que incorporar nuevos servicios o conexiones entre sistemas. Puede suceder que lo que funcionaba perfectamente hace tres años empiece a quedarse corto.
En este caso, el software a medida puede tener sentido para desarrollar funcionalidades específicas, automatizar procesos propios, integrar herramientas existentes o crear una solución adaptada a las necesidades concretas del negocio. En muchos proyectos, la solución más interesante está en combinar herramientas estándar con desarrollos personalizados.
Entonces, ¿Cuál necesita tu empresa?

La respuesta no está en elegir “lo más avanzado”, sino lo que mejor resuelva el problema que tienes delante. Si una solución estándar cubre tus necesidades y te permite trabajar cómodamente, probablemente sea una buena opción. Si, por el contrario, tu equipo dedica demasiado tiempo a procesos manuales, utiliza varias herramientas que no se hablan entre sí o tiene que adaptar continuamente su forma de trabajar a las limitaciones del software, merece la pena estudiar un desarrollo a medida.
Y hay una pregunta que puede ayudarte bastante:
¿Tu empresa se está adaptando al software o el software se adapta a tu empresa?
En IMAGAR, como especialistas en desarrollos estándar y desarrollos a medida, analizamos cada proyecto desde el punto de vista del negocio, los procesos y la tecnología para plantear la solución más adecuada.
Porque el objetivo no es tener el software más sofisticado, es tener el que realmente te haga trabajar mejor.
¿No tienes claro qué solución necesita tu empresa? Contacta con nosotros y te ayudamos a encontrar la opción que mejor encaje con tu negocio.





